Opinión

¡Cargamontón mediático contra el Congreso!

El Congreso de la República siempre ha sido blanco de críticas por parte de la sociedad y de los medios;

03 de Junio del 2018 - 08:19 Rolando Sousa

El Congreso de la República siempre ha sido blanco de críticas por parte de la sociedad y de los medios; muchas de ellas acertadas, como son las referidas a su conformación por algunos representantes que han dejado mucho que desear con su CV, o por debatir y aprobar proyectos absolutamente prescindibles, como aquel que declara el “Día del Emoliente”, en desmedro de otros proyectos que son relevantes para el país. También lo ha sido, en el pasado, por cuestionables compras que requerían una mayor explicación de la necesidad de dicho gasto.

Pero lo que estamos presenciando durante las tres últimas semanas no es la fiscalización sana y necesaria respecto a determinados gastos en que ha incurrido el Congreso (presidido por FP), sino una campaña despiadada y demoledora contra la institución y contra su presidente Luis Galarreta. Sus fines soterrados ya están saliendo a la luz, con opiniones vertidas por reporteros y periodistas del cártel mediático, políticos antifujimoristas, comunicados de gremios y hasta organismos supranacionales (que deberían estar al margen de pasiones políticas), y que no son otros que desplazar de la Mesa Directiva del Congreso a FP, para evitar la insistencia de la ley que prohíbe la publicidad estatal en medios privados.

Las compras de televisores, frigobares y arreglos florales -artículos que, por lo demás, son comunes en cualquier institución del Estado- han sido constantemente presentadas en las noticias como actos de frivolidad y dispendio, que agravian la austeridad exigida a otros sectores; sin embargo, a esos mismos críticos nunca se les movió una pestaña por verdaderos gastos excesivos e ineficientes como fueron las contrataciones de consultorías (algunas “consultorías de consultorías”, como lo confirmó César Villanueva) en la gestión del exministro de Educación de los gobiernos de OH y PPK, Jaime Saavedra. Que no nos pretendan seguir engañando, pues. Ya sabemos cuál es “la presa que pretende la jauría”. 

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