La primera reunión de Pedro Castillo con Vladimir Cerrón en Palacio fue antes de la vacancia. Aquella vez no hubo foto, pero ante un Congreso impávido y una oposición dispersa, ya no tienen problemas en mostrarse juntos, impunes y empoderados. El sentenciado exgobernador de Junín busca normalizar esta imagen, al lado del presidente, sin recibir cuestionamientos.

Pero la estrategia no queda allí, el nivel de coordinación y exposición pública entre estos dos sujetos se hará más notoria a medida que se acerquen las elecciones de octubre. Necesitan demostrar fortaleza ante los candidatos de Perú Libre en todo el país y para eso necesitan destruir a sus opositores. Por eso, no me extraña que a días de que Cerrón haya difundido una falsa denuncia contra mí, empiecen estas reuniones palaciegas.

En Nicaragua, por ejemplo, este año se arrestaron a más de 7 precandidatos presidenciales a quienes les inventaron un sin número de cargos. De esta manera, eliminaron todo tipo de oposición a su régimen en las elecciones. Hoy, vemos como la izquierda criminal se ha encargado de difundir una supuesta denuncia de alcaldes sin rostro, nadie da la cara, pero me acusan viralizando un chat que no muestra ninguna conversación mía. Así de risible ha sido esta guerra sucia, que la debo denunciar públicamente, porque esto empieza conmigo, pero continuará con los demás candidatos a la alcaldía de Lima y en otras regiones que se declaren opositores a este régimen de izquierda criminal.

TAGS RELACIONADOS