Opinión

Chávarry: no hay mal que dure 100 años

Da la impresión de que, más allá de que esté hipotecado o no con Fuerza Popular y el APRA, Pedro Chávarry ha asumido a la Fiscalía de la Nación como su hábitat y, fuera de esos linderos, se siente vacío, inútil, vulnerable

07 de Enero del 2019 - 07:08 Jaime Asián Domínguez

Si Martin Shkreli es “El hombre más odiado de Estados Unidos” (infló el precio de varios medicamentos, incluido uno para enfermos de sida que pasó de costar 13.5 dólares a 750 cuando su empresa compró los derechos del fármaco, entre otras perlas), Pedro Chávarry ostenta hace rato ese título en el Perú y con creces (67% quiere que deje el Ministerio Público y 63% desaprueba su gestión, según medición de noviembre del IEP).

Alguien podría alegar: “Oiga, señor Asián, no mezcle papas con camotes. El fiscal de la Nación es una autoridad elegida por aclamación, no ha matado a nadie, no ha delinquido; en cambio, Shkreli fue condenado, además, por haber cometido fraude y saquear millones de dólares de dos fondos de cobertura que él manejaba”.

Veamos. Punto 1: Nosotros queremos resaltar la inquina que le tiene el pueblo a Chávarry, como los norteamericanos a Shkreli, una realidad tangible como se ha visto en las multitudinarias marchas pidiendo su salida. Punto 2: No es tan cierto que esté limpio de polvo y paja, porque la fiscal de crimen organizado Sandra Castro lo incluyó como integrante de “Los Cuellos Blancos del Puerto”. Y punto 3: Se está asesinando a la judicatura del país con su terquedad y eso es muy grave.

Da la impresión de que, más allá de que esté hipotecado o no con Fuerza Popular y el APRA, Pedro Chávarry ha asumido a la Fiscalía de la Nación como su hábitat y, fuera de esos linderos, se siente vacío, inútil, vulnerable, retirado, a merced. Entonces, estoicamente, resiste ser “El hombre más odiado del Perú”. Pero no hay mal que dure 100 años…

tags