Peca de inocente el presidente del Poder Legislativo, José Williams, al afirmar que ha conversado con la titular de la Comisión de Ética del Congreso, Karol Paredes, quien le ha dicho que su grupo de trabajo actuará de oficio y tomará acciones correspondientes frente al caso protagonizado por el parlamentario de Acción Popular Jorge Flores Ancachi, célebre por estos días por el audio en que aparece “ajustando” a sus trabajadores para que le dejen parte de sus salarios según la “tarifa” previamente establecida.
El congresista Williams debería ser el primero en saber que la titular de la Comisión de Ética es una persona cuestionada tras su viaje a China con gastos pagados por un privado y sobre todo, por su forma tan burda de negarse a explicar detalles de ese periplo absolutamente innecesario, al cual acudió en compañía de varios de sus colegas, entre ellos Flores Ancachi, el nuevo “mochasueldos” que nos han regalado el partido de la lampa y quienes votaron por él en Puno.
Además, hasta el momento el grupo de trabajo que encabeza la señora Paredes es un absoluto fiasco, que entre sus últimos “logros” muestra el haber salvado de la suspensión a varias “mochasueldos” a pesar de las evidencias que a todos nos han indignado. Con esto, ¿cree el presidente Williams que los ciudadanos van a estar tranquilos si es que el caso de Flores Ancachi queda en manos de la actual Comisión de Ética, que más parece una lavandería de impresentables?
Cada vez que el Congreso blinda a gente dudosa en virtud a arreglos bajo la mesa que ojalá algún día salgan a la luz, se hunde más en el descrédito y aleja a los ciudadanos de bien que en el futuro puedan postular a una curul para trabajar, de verdad, por el país. Eso hará que a la largo siempre tengamos sentada en el Poder Legislativo a gente de la calaña que vemos hoy, que entre otras cosas no duda en despojar de su sueldo a un trabajador o en exigirle la compra de un proyector a cambio de no despedirlo.
De otro lado, se debe tener en cuenta que no estamos ante un tema ético ni político, sino frente a un vil robo de dinero. Esto es casi un asalto, por lo que antes que sanciones “morales”, Flores Ancachi y los demás “mochasueldos” deberían ser desaforados y puestos a disposición del Ministerio Público. Si en el pasado un triste congresista apodado “comepollo” fue mandado a cumplir prisión efectiva por falsificar boletas de pago por consumos de pollo a la brasa, ¿por qué no castigar de forma ejemplar a las joyas de estos tiempos?