Nuevamente subió la gasolina y el malestar de los transportistas amenaza nuevas movilizaciones para el mes de junio; asimismo, la forma en que el gobernador de Apurímac increpó al presidente por la ausencia de Aníbal Torres en la mesa creada para atender la crisis de la mina Las Bambas, muestra la inconformidad de algunas autoridades, pero sobre todo, la percepción de que nadie se responsabiliza por los resultados de las mesas y demás iniciativas que generó el Gobierno para calmar las aguas que se agitaron el pasado mes de abril.

Si bien la estrategia de convocar la asamblea constituyente, nutrió los consejos de ministros descentralizados y les dio un telón político de fondo, ahora que esa puerta la cerró el Congreso, los consejos se llevan a cabo, pero esta vez son espacios de desahogo para las autoridades regionales, las cuales se quejan por el trato que reciben de los funcionarios del Gobierno. El gobernador Baltazar Lantarón no solo se quejó por la ausencia del premier en Las Bambas, también porque solo fue a Cusco y no a Apurímac.

Mientras que todo esto sucede, aún no hay luz verde sobre cómo harán frente a la escasez de fertilizantes y que podría agravarse en unos meses, poniendo en aprietos no solo al sector agropecuario, sino la seguridad alimentaria, haciendo que todos los problemas se junten contrarreloj.