Opinión

COREA DEL NORTE VUELVE A JUGAR CON FUEGO

​No cabe duda que el régimen de Corea del Norte sigue jugando con fuego y esa actitud le puede salir muy cara. Su líder Kim Jong-un es totalmente impredecible y sus incontables muestras de arrebato podrían desencadenar una reacción de Estados Unidos y sus aliados, Corea del Sur o Japón, que nada de lo que haga Pyongyang posteriormente podría detenerlos.

29 de Agosto del 2017 - 07:00 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

No cabe duda que el régimen de Corea del Norte sigue jugando con fuego y esa actitud le puede salir muy cara. Su líder Kim Jong-un es totalmente impredecible y sus incontables muestras de arrebato podrían desencadenar una reacción de Estados Unidos y sus aliados, Corea del Sur o Japón, que nada de lo que haga Pyongyang posteriormente podría detenerlos. 

El reciente lanzamiento de un misil sobre territorio insular japonés es una muestra de lo que puede hacer Jong-un y está llegando muy lejos; sin embargo, los errores se pagan y su precio puede ser muy alto. Imaginemos que el misil lanzado en la víspera tuviera un objetivo frustrado -ya ha pasado antes- y por esa deficiencia cayera en una zona con población. La situación, entonces, sería dramática porque la represalia no tendría límites. El presidente Donald Trump ha anunciado que lo haría en cualquier momento y en esta columna hemos adelantado la tesis de la oportunidad y del pretexto, un binomio de las relaciones internacionales que Washington estaría buscando con denuedo. El retroceso del régimen norcoreano sobre Guam, una isla en el Pacífico bajo jurisdicción estadounidense que fuera amenazada la semana anterior, que llevó al gobierno de Jong-un a posponer el anunciado lanzamiento prodigado casi a tono de ultimátum, podría estar revelando que el Gobierno norcoreano no tiene el poder del que presume. El problema es que todo termina en el mundo de las especulaciones haciendo del asunto un cúmulo de tensiones que no tiene cuándo acabar. La incapacidad de Washington por saber exactamente cuál es el tamaño de la amenaza de Pyongyang hace que todo se vuelva más confuso y alarmante. A estas alturas, Japón y Corea del Sur, las primeras naciones que podrían ser impactadas por una reacción en escala por parte de Corea del Norte, están tomando medidas de seguridad que podrían incluir acciones bélicas de respuesta amparadas en la legítima defensa.

tags