Opinión

Cuando la TV hace su trabajo

Gracias a valientes reportajes en tv se denunció la corrupción, que altera el panorama político del país

25 de Marzo del 2018 - 08:20 Johnny Padilla

La semana que pasó fue trascendental para el Perú, decisiva, aleccionadora. En siete días vivimos una crisis presidencial que incluyó graves acusaciones al primer mandatario y su entorno, nuevo pedido de vacancia, emisión de videos grabados en forma subrepticia y el escándalo respectivo por el negociado por votos que se denunciaba en estos. En casi un abrir y cerrar de ojos fuimos testigos de la renuncia de un presidente y la juramentación de uno nuevo. Y aunque muchos no lo quieran admitir y siempre señalen a la prensa como la que se hace de la vista gorda, hay que ser honestos y reconocer que los programas especializados en televisión hicieron su chamba para revelar mucho de lo que ha servido para formular acusaciones que han terminado por alterar el panorama político del país. La vinculación del expresidente Pedro Pablo Kuczynski con la empresa Odebrecht, a través de las asesorías de su compañía Westfield, fue denunciada por Cuarto Poder en varios reportajes que obligaron a PPK a admitir lo que antes había negado. Allí empezó a desmoronarse cual castillo de naipes una versión palaciega que negaba cualquier relación comercial directa y lo dejaba todo en el terreno de “soy accionista pero no sé nada”. Gracias a valientes y contundentes reportajes de Panorama también se pudo conocer a los protagonistas locales del escándalo “Lava Jato”, que de Brasil aterrizó en nuestras tierras dejando hasta el momento varios muertos y heridos. Debido a reportajes de investigación se han podido dar a conocer en un primer momento indicios de pagos no registrados para campañas electorales o coimas que finalmente fueron confirmadas por los protagonistas de semejante escándalo que aún tiene mucho por develar. Y solo estamos mencionando los casos más recientes en los que la televisión ha tenido un protagonismo privilegiado para destapar la corrupción. Hay muchos periodistas, a algunos les caerán simpáticos, a otros no, pero hacen su chamba y buscan llegar a la verdad con el apasionamiento inherente a los que practican el oficio. No juegan a ser estrellas, trabajan simplemente. Siempre será preferible una televisión amparada en la libertad de expresión, con sus defectos, virtudes y a veces con algunos excesos, que aquella controlada y que no permite denunciar nada ante la amenaza de la censura y muchas veces de la cárcel so pretexto de la difamación. Recordémoslo siempre.

tags