Opinión

De reversa, Aráoz

COLUMNA: EDITORIAL

17 de Enero del 2018 - 07:30 Editorial

¿Es oportuno que la primera ministra Mercedes Aráoz haya declinado en su intención de pedir facultades legislativas al Congreso de la República? Tal como están las cosas, el retroceso a su solicitud encaja con los ánimos de la oposición, de mayoría de Fuerza Popular, que pese a sus problemas internos no descuida su dominio.

Es complicado para el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski lanzarse a querer ganar la guerra solo con una batalla a cuestas. Por eso, la decisión de Aráoz de retirar su pedido también puede significar un respiro para el país, que no aguantaría una disputa más entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.

La gestión gubernamental gana más al alejarse por un tiempo del campo de guerra, donde todavía quedan abiertas las heridas en la oposición que quería vacar al Mandatario por los vínculos de su empresa con la corrupta Odebrecht. Pero ¿hasta cuándo intentará dar un paso firme?

Mientras la administración de PPK decide qué hacer para confrontar de nuevo sus temores en el Congreso, en las calles y en las empresas están impacientes. La maquinaria del Estado no puede darse el lujo de parar ni esperar qué resuelven en la tienda “naranja”, así que habrá otros que aprovechen el momento para mover a las masas contra la institucionalidad.

Por lo tanto, si bien el paso de reversa de Aráoz es comprensible por el ambiente con olor a pólvora, también es urgente que el presidente Kuczynski ponga primera y empiece a mover el aparato estatal. Tampoco podemos estar a merced de sus disputas -ni de sus tiempos- por el poder con la oposición en el Parlamento.

En tres años y pico no podrá este gobierno hacer reformas de Estado, al menos integrales, pero en algo debe aligerar varios campos burocráticos que entorpecen el convivir ciudadano y ahuyentan la inversión.

tags