Opinión

¿EE.UU. Y REINO UNIDO SE DISTANCIAN?

​No existe registro de un mayoritario rechazo británico hacia un presidente de la excolonia americana, que en 1776 alcanzó su independencia, como está sucediendo a Donald Trump, que ha decidido no aceptar la invitación para viajar a Londres extendida por la primera ministra Theresa May, en nombre de la reina Isabel II, en la oportunidad de su viaje a Washington en enero de este año. Mismo idioma y con matices distintos en la construcción de sus idiosincrasias, lo que más bien ha relievado entre ambos Estados ha sido la alianza en el tamaño de histórica desnudada durante la Segunda Guerra Mundial que los hizo más aliados que nunca.

12 de Junio del 2017 - 07:00 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

No existe registro de un mayoritario rechazo británico hacia un presidente de la excolonia americana, que en 1776 alcanzó su independencia, como está sucediendo a Donald Trump, que ha decidido no aceptar la invitación para viajar a Londres extendida por la primera ministra Theresa May, en nombre de la reina Isabel II, en la oportunidad de su viaje a Washington en enero de este año. Mismo idioma y con matices distintos en la construcción de sus idiosincrasias, lo que más bien ha relievado entre ambos Estados ha sido la alianza en el tamaño de histórica desnudada durante la Segunda Guerra Mundial que los hizo más aliados que nunca. 

La foto de Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill, que sellaron sus vinculaciones con la “Carta del Atlántico” para acabar con Adolfo Hitler y el nazismo, y también para afianzar sus relaciones en el escenario de la posguerra, no lo ocultó. Quizás un momento complejo, pero nada más que eso, se vivió en 1956, en plena Guerra Fría, cuando el RU envió tropas al Canal del Suez, en Egipto, sin contar con el conocimiento de Washington, lo que llegó a incomodar al propio presidente Dwight Eisenhower. Los británicos, ante la presión estadounidense, las retiraron, volviendo todo a la normalidad. La relación que tuvieron Margaret Thatcher, la famosa “Dama de Hierro”, y Ronald Reagan, marcó uno de los mejores momentos para ambos pueblos. La crisis de hoy no se encuentra en los mandatarios Trump y May. No. Son los políticos y el pueblo británicos los que rechazan al inquilino de la Casa Blanca. No solo John Bercow, presidente de la Cámara de los Comunes, donde May, por los recientes resultados electorales, está debilitada, sino además el alcalde musulmán de Londres, Sadiq Khan, desdeñado por Trump, encabezan una corriente que rechaza su presencia. Washington no puede estar así con Londres. Trump necesita aliados, pero sería trágico que perdiera al histórico e incondicional, muy por encima de Israel.

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