Opinión

El “bendecido” fiscal de la Nación

COLUMNA: JAIME ASIÁN

03 de Septiembre del 2018 - 07:00 Jaime Asián Domínguez

Uno de los valores que profesa en su portal el Ministerio Público, bajo la batuta del fiscal de la Nación, en este caso Pedro Chávarry, es la probidad, entendida como “el actuar con rectitud, honradez y honestidad, procurando satisfacer el interés general…”.

Pregunta: Cuando Chávarry bajo presión aceptó, finalmente, haberse reunido con periodistas en casa del empresario Antonio Camayo, luego de negarlo con una pasmosidad increíble, ¿no pulverizó este acápite ético y funcional?

Que se sepa, Keiko Fujimori no estudió Derecho, pero ahí mismo fungió de abogada del diablo con un alegato que da para llevarlo a una tesis: “Hay que valorar si es que esa mentira (de Chávarry) es grave o no y si afecta a la función…”. Lo cierto es que la mentira tiene patas cortas y la verdad siempre la alcanza.

Otra cosa que sorprende del fiscal de la Nación es su capacidad de resistencia. Ni siquiera el señalamiento de la fiscal anticorrupción del Callao, Sandra Castro, de que también forma parte de “Los Cuellos Blancos del Puerto”, le ha movido un pelo. Todo lo contrario: hoy se reunirá con los presidentes de las juntas de fiscales superiores de todo el país, en clara muestra de que está muy confiado en su suerte.

El Perú entero, traducido en las encuestas de GfK e Ipsos, con 74% y 94%, respectivamente, exige su renuncia a gritos, pero con él no es. Se ha bañado en aceite y todo le resbala y, por si fuera poco, pecha al Ejecutivo con esta impronta: “No se escaparán los corruptos de este gobierno y de los anteriores”. Ajá.

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