Opinión

El cardenal y la buena política

COLUMNA: EDITORIAL

13 de Febrero del 2019 - 07:00 Editorial

Es saludable la nueva postura del flamante cardenal Pedro Barreto Jimeno, quien brinda una tácita rectificación sobre la labor política que ejerce Fuerza Popular, y de esta manera corrige su versión primigenia acerca de la intención de dicho grupo con relación al futuro del país.

“Fuerza Popular nunca ha querido el bien del Perú”, había expresado en una entrevista radial el prelado que reemplaza a Juan Luis Cipriani, lo que originó la crispación política no solo de los aludidos, sino también de otros sectores, que calificaron de inoportunas sus declaraciones.

Así, Barreto precisa su manifestación: “Reconozco y respeto a los miembros de dicho partido, que han asumido responsablemente su función pública, mirando el bien de nuestra sociedad. Ellos procuran con buena voluntad responder a la esperanza que muchos en nuestro pueblo pusieron y ponen aún en dicha agrupación”.

Una vez hecha la aclaración, el cardenal Barreto también realiza una invocación hacia una nueva dirección del manejo político -aunque sin mencionarla- de la misma agrupación. Al menos así se interpreta de la siguiente declaración escrita: “Insisto únicamente en que el cambio hacia una mejor actitud de servicio al país repercutirá no solo en la recuperación de un grupo político, sino en la dignificación de la política nacional”, la que remata con el mensaje del Papa del 1 de enero de este año: “La buena política está al servicio de la paz”.

No es sano incentivar odios en un país cansado de las confrontaciones políticas innecesarias. Contribuir a este propósito pone en las antípodas a lo que debe llamarse el servicio al país. Hay que ponerlo en práctica desde cualquier ámbito de nuestra sociedad. 

tags