Opinión

El caso Burgos es una buena advertencia

Buen número de ciudadanos, bajo el lema de “querer servir al pueblo”, alcanzan diferentes cargos mediante elección democrática

27 de Agosto del 2017 - 08:08 Editorial

Buen número de ciudadanos, bajo el lema de “querer servir al pueblo”, alcanzan diferentes cargos mediante elección democrática; sin embargo, cuando llegan al poder, se aprovechan e incurren en delitos, que en muchos casos quedan impunes por falta de fiscalización y control en el manejo de recursos.

En los últimos años, el país ha sido testigo de cómo diversos expresidentes regionales, hoy gobernadores, y exalcaldes han pasado por el sillón de los acusados en el Poder Judicial por favorecerse con recursos públicos, pensando que nunca serían castigados de manera ejemplar por defraudar y fallar a quienes los eligieron.

Hoy al menos son 15 exgobernantes que afrontan problemas con la justicia, y ahora pagan sus culpas al confirmarse su responsabilidad en acusaciones que en algunos casos partieron de denuncias periodísticas, en otros por intervenciones de la Contraloría o de los órganos de control con el apoyo del Ministerio Público y la adecuada participación de ciertos magistrados del Poder Judicial que están castigando de manera ejemplar.

Por eso, el fallo del Sistema Especializado en Corrupción de Funcionarios del Poder Judicial que ratifica la condena de 16 años de prisión efectiva contra el exalcalde de San Juan de Lurigancho Carlos Burgos, por el delito de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, debe ser considerado una advertencia por quienes ostentan el poder y están obligados a realizar una gestión transparente y honesta. El país necesita recuperar la confianza en sus autoridades de justicia, y qué mejor que demostrarlo con sentencias ejemplares.

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