Opinión

El cielo costero puede chatear

​La comunicación antes, durante y después de los desastres debe ser una de las metas para mitigarlos. ¿Se imaginan poder transportar voz y data por la costa peruana sin necesidad de antenas? La posibilidad está ahí y no la queremos investigar.

15 de Diciembre del 2016 - 06:52 Julio Villafuerte Osambela

La comunicación antes, durante y después de los desastres debe ser una de las metas para mitigarlos. ¿Se imaginan poder transportar voz y data por la costa peruana sin necesidad de antenas? La posibilidad está ahí y no la queremos investigar.

Pues bien, esto solo puede experimentarse en nuestro bello país y por eso no es rentable para otros más desarrollados. Desde Lima hasta Tacna y también el norte de Chile (que fue nuestro) existe en la costa un fenómeno meteorológico denominado “inversión térmica”, el cual impide el desarrollo de nubes convectivas o de tormenta como al otro lado del continente, dejando solo formación de nubes estratiformes (forma de sábanas), que son las que nos acompañan durante casi todo el año. Arriba de ellas es donde queda una capa en la cual rebotan las ondas de comunicación, sin necesidad de antenas.

Mientras una partícula asciende, la temperatura disminuye, pero en este caso ocurre un cambio brusco para luego recuperar su descenso normal de temperatura formando una barrera llamada “inversión térmica”.

Esta barrera sirve para que las ondas de comunicaciones reboten y de acuerdo a su intensidad podría transportar data y voz, pero obviamente como este fenómeno es estacionario, en verano disminuye, como es lógico, porque hay mayor cantidad de horas de cielo despejado. Entonces como mínimo podría usarse como canal de emergencia o canal secundario. Debemos investigarlo.

Solo se necesitan ganas y unión para poder despertar el interés de investigar y, por qué no, mejorar la economía, pero sobre todo usarla en casos de emergencia cuando las antenas queden inoperativas por algún desastre natural, ya que sabemos que lo primero que colapsa son las comunicaciones.

La adaptación del peruano al clima sin temerle y respetarlo es herencia de nuestros antepasados. Ahora es una de las posibles soluciones para el desarrollo y protección de nuestro multiclimático país.