El siglo XIX representó una etapa de exploración y consolidación territorial. En ese contexto, Ejército y Marina extendieron la presencia estatal hacia la Amazonía, contribuyendo a su seguridad y defensa. Este proceso tuvo como antecedente las operaciones conjuntas, como el combate fluvial de La Pedrera (1911).
La Amazonía peruana es uno de los principales espacios estratégicos del país. Su enorme extensión territorial, riqueza natural, biodiversidad y condición fronteriza le otorgan una importancia geopolítica evidente. Sin embargo, la complejidad geográfica, la extensa red hidrográfica y la limitada presencia estatal en determinadas zonas también generan condiciones aprovechadas por organizaciones criminales y otros actores ilícitos.
En este escenario, el Comando Operacional de la Amazonía (COAM) constituye el instrumento estratégico-operacional del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas para planear y conducir operaciones y acciones militares conjuntas dentro de su ámbito de responsabilidad. Su labor comprende la vigilancia y control territorial, la protección de fronteras, el apoyo a la Policía Nacional, la protección de activos críticos y la atención de situaciones vinculadas con la gestión del riesgo de desastres.
La estrategia del COAM se sustenta en la integración de capacidades y en una acción coordinada con otras instituciones, que, en las zonas declaradas en Estado de Emergencia, constituyen el esfuerzo principal del COAM, mientras que los componentes Terrestre, Naval, Aéreo y de Operaciones Especiales actúan en apoyo y mantienen presencia en el resto del ámbito de responsabilidad.
A esta labor se suma la cooperación con Colombia, Brasil y Ecuador mediante mecanismos como la Comisión Binacional Fronteriza y operaciones coordinadas tipo “Espejo”.
El desafío es mantener una presencia sostenida, fortalecer las capacidades operacionales y consolidar la cooperación internacional y multisectorial en beneficio del desarrollo amazónico.
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