Opinión

El escándalo de los jueces y sus repercusiones

COLUMNA: Jorge Esteves Alfaro

12 de Julio del 2018 - 07:00 Jorge Esteves

“¿Cuántos Hinostroza Pariachi más hay en el Poder Judicial? ¿Cuántos magistrados que actúan de esa manera hay?”, dijo la ayacuchana Arlette Contreras, símbolo de la lucha contra la violencia a la mujer.

Esta misma pregunta se hace la mayor parte de la población en el centro del país. “Si intervienen las líneas telefónicas de los jueces de Junín, Ayacucho, Pasco, Huancavelica y Huánuco, ¿de qué cosas nos enteraremos? Con razón nadie cree en el Poder Judicial”, es el clamor de la gente.

Lo de Arlette Contreras es un ejemplo. Ella pidió que su caso lo trasladen a Lima porque su agresor tenía influencias en las altas esferas del Poder Judicial de Ayacucho. El que presidía la Sala Penal Transitoria era César Hinostroza, quien denegó el pedido. “No me sorprende lo que se negocia debajo de la mesa del Consejo Nacional de la Magistratura. Ahora salen estos audios y esto corrobora la falta de interés de parte de los operadores de justicia en temas de violencia de género”, dijo Arlette.

La desacreditación y desvalorización de las instituciones de justicia en nuestro país es evidente, pero con el último escándalo la desconfianza galopa hasta niveles absolutos. El problema mayor es que las mujeres víctimas de la violencia son las más desalentadas, porque perciben que no encuentran respaldo en las autoridades. ¿Y cuál será el efecto? Lo más probable es que se incrementen los casos de agresiones porque no hay sanciones ejemplares y drásticas contra estos. Por ejemplo, este año (entre enero y mayo) las cifras de feminicidio se han incrementado en un 30% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Es urgente revertir esta situación. El Gobierno, el Congreso y el Poder Judicial tienen la palabra.

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