Opinión

​El futuro color “naranja”

Columna de Renato Sandoval González

12 de Enero del 2019 - 05:54 Renato Sandoval

Por más que la congresista Rosa Bartra se empeñe en traducir el supuesto mensaje conciliador de Fuerza Popular, al retirar el pedido de censura contra el presidente del Congreso, Daniel Salaverry, la gente ya no le cree. Es que el pasado sinuoso de la bancada “naranja” no se borra así nomás, y ya ni siquiera es capaz de sembrar dudas.

Se puede hablar de un antes y un después de Fuerza Popular tras el encierro preventivo de Keiko Fujimori por el caso “Cócteles”. El comportamiento de su grupo ya no fue el mismo, sino que se mostró más torpe y desordenado. Y cuando la legisladora Milagros Salazar dice que su lideresa no tiene influencia en su bancada, le creo de cabo a rabo. Están mucho peor.

De buena fuente sé que cuando Keiko Fujimori estaba libre y convocaba a sus parlamentarios, sometía a votación algunos puntos controversiales que se iban a debatir en el Congreso. No eran todos ni los más importantes, pero trataba de aparentar cierta democracia interna. Tras su detención, la bancada se convirtió en un pandemonio, donde manda quien más alza la voz.

¿Saben por qué han desaparecido algunos de sus antiguos voceros? ¿Saben por qué Lourdes Alcorta y Luis Galarreta ya no salen a defender a su bancada? Pues no se ven representados por quienes hoy conducen Fuerza Popular. Además, no son militantes fujimoristas y solo obedecían a Keiko Fujimori.

Si a todo esto le sumamos que a un grupo de congresistas “naranjas” de provincia ya le estaba cansando el estilo bravucón (y por eso se arrimaron en busca del liderazgo de Daniel Salaverry), a Fuerza Popular no le queda otra más que reformatearse, conseguir líderes internos que muestren nuevo aire para recuperar la credibilidad de sus seguidores. ¿Los tiene?

Si siguen saliendo Bartra, Salgado y Tubino a masticar un mensaje conciliador en beneficio del país sin un mínimo de autocrítica, su futuro se irá marchitando. Ya no son fiables. Están perdiendo peso político hacia dentro y fuera. Todavía no han conseguido parar la hemorragia interna por su terca postura y su falsa apreciación de las cosas. 

tags