Opinión

El inoportuno debate en el Congreso

COLUMNA: EDITORIAL

24 de Abril del 2019 - 07:30 Editorial

En los últimos días se ha querido poner en la agenda del Legislativo la modificación de la ley que avala la prisión preventiva, con la finalidad oculta de reducir su impacto a favor de los procesados por corrupción. Sería inoportuno en este momento que una base jurídica para perseguir el delito sea carcomida desde el Congreso de la República, donde hay varios intereses de por medio.

Hace bien el presidente del Legislativo, Daniel Salaverry, en poner paños fríos a la inquietud de algunos parlamentarios por alborotar el avispero en beneficio propio. “Más que meterse a modificar o replantear esta ley, que inclusive más adelante puede ser malinterpretada por algunos porque se podría decir que las fuerzas políticas de este Congreso cambiaron esa norma para favorecer a sus líderes, creo que quien tiene que tomar riendas en el asunto es el Poder Judicial, y quizá la Sala Plena de la Corte Suprema, para que se alineen criterios”, dijo.

Toda norma es perfectible. Pero, en este momento en que la ciudadanía percibe que por fin los órganos de justicia caminan hacia su objetivo de imponer la ley, sería un descalabro irreparable boicotear esta tarea. Nadie creerá que en el Congreso desean modificar la norma para beneficiar a la población, a las mayorías, sino a sus líderes y copartidarios que afrontan investigaciones fiscales.

En cambio, desde el Legislativo deberían apoyar la lucha contra la corrupción, respaldar las acusaciones contra quienes le hacen daño al país, respetar a sus electores por encima de su partido. Lamentablemente, eso no se ha visto hasta ahora, salvo la oportuna interpretación de Daniel Salaverry, quien parece ver el tema desde una óptica más objetiva y menos apasionada.

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