Opinión

El mensaje es uno solo

COLUMNA: ARIANA LIRA

17 de Abril del 2018 - 07:00 Ariana Lira

Escuchar el caso de una mujer con la notoriedad de Melissa Peschiera aterra. Aterra porque ella, que ejerce un oficio que genera presión, que tiene una voz que puede escucharse a través de una cámara y un micrófono, a nivel nacional, ha sido cacheteada por esa mezcla entre falta de criterio y formalismo que abunda en nuestro sistema de justicia.

¿Puede imaginarse uno la cantidad de mujeres -y hombres- que no cuentan con una voz pública y que padecen diariamente las nefastas consecuencias de este sistema inepto? Porque, claro, al acosador de la periodista lo recibió la Fiscalía recién luego de la inevitable y urgente denuncia pública. La que no tenga cómo llegar a este nivel de difusión remotamente logrará que a la burocracia se le mueva un pelo.

La terrible y angustiosa experiencia de Melissa Peschiera ha de enseñarnos una importante lección. Este tipo de actitud, esta preferencia por el formalismo sobre el fondo, esta manía de minimizar algo ocasiona una de dos cosas (o, por qué no, las dos): la víctima no querrá denunciar o el agresor cometerá un acto irreparable.

Recuerdo haber entrevistado un par de años atrás a varias víctimas de violencia. En absolutamente todos los casos, las mujeres desistieron de las acciones legales por pura frustración. En uno, el policía se burló de ella, que acababa de escapar de lo que casi fue una violación, con el cuerpo aún azul de los golpes. Las otras vieron cómo pasaba lo de siempre: nada.

¿Alguna vez te has frustrado por la ineficiencia en un trámite como el de, no sé, renovación del DNI? Pues, imagínate este. El mensaje, lamentablemente, es uno solo: no vale la pena.

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