Opinión

El poder de reinventarse

Cuando más lo relacionaban con el retiro, Farfán aplicó disciplina y guardó silencio hasta que sus acciones hablaran por él

15 de Abril del 2018 - 09:30 José Bragayrac

Juan Manuel Vargas es un año mayor que Jefferson Farfán, pero hasta hace unos años ambos compartían lugar en esa mentira mediática más grande de la última década construida para ilusionar al hincha: “Los cuatro fantásticos”. En el debut eliminatorio rumbo al Mundial de Brasil 2014, Perú venció 2-0 a Paraguay en el Nacional de Lima. Allí, la celebración conjunta de Paolo Guerrero, Claudio Pizarro, Jefferson Farfán y Juan Manuel Vargas se inmortalizó en una postal histórica. La imagen no fue más que un engaño, distante de lo que venía pasando: una pésima participación y una eliminación anticipada ganada a pulso.

Por ese entonces, Farfán y Vargas brillaban en Europa. Uno en Alemania y el otro en Italia. Personificaban el éxito y la hazaña individual hasta que, conforme iban pasando las temporadas, volvían a encontrarse camino a Rusia 2018 en situaciones similares, alejados de la selección y borrados por el técnico Ricardo Gareca. Indisciplina, lesiones, falta de compromiso. Nunca se hizo oficial las razones de su distanciamiento, pero seguramente a ambos se le dio oportunidades.

Farfán optó por reinventarse. Cuando más lo relacionaban con el retiro y lo daban por acabado ante las continuas lesiones, se alejó de los escándalos, aplicó disciplina y guardó silencio hasta que sus acciones hablaran por él. Fue así que se concretó su readmisión en la selección y se convirtió en pieza clave para la clasificación al Mundial tras la ausencia de Paolo Guerrero.

Vargas, en cambio, nunca pudo recuperar el paso y su estancia en Sevilla, irregular y efímera, lo terminó por retornar tempraneramente al fútbol peruano. En la “U” lleva poco más de un año intentando sobreponerse al sobrepeso y las lesiones; intenta recuperar ese brillo que lo hizo distinto sin éxito.

Ayer, la “Foquita” destruyó al Dínamo Moscú con un tiro libre brillante y sigue reafirmando su estado de gracia camino a cumplir su gran sueño: jugar una Copa del Mundo antes del retiro. Mientras, Juan Manuel Vargas, también ayer sábado, era noticia por ser desconvocado de último momento para el duelo que hoy la “U” tendrá ante Comerciantes Unidos. El zurdo sufrió una distensión muscular ad portas de un partido trascendental y vuelve a ser ese referente que nunca está cuando las papas queman. Dos historias tan diferentes con una lección de vida: es posible, solo si quieres.