Opinión

El secretario de García en su hora más difícil

COLUMNA: EDITORIAL

16 de Abril del 2019 - 07:00 Editorial

La situación de Luis Nava Guibert, quien fuera secretario general de la Presidencia de la República durante el segundo mandato de Alan García (2006-2011), es por demás complicada, al ser sindicado como el receptor de 4 millones de dólares de la corruptora Odebrecht, provenientes de la famosa Caja 2.

Estos pagos están relacionados con la obra de la carretera Interoceánica Sur y una parte de ese monto habría sido entregada a través de Miguel Atala, exvicepresidente de Petroperú, quien inicialmente dijo que el dinero depositado por Odebrecht en una “offshore”, a través de la Banca Privada d’Andorra, fue el pago por la compra de un terreno. No obstante, la plata habría sido para Nava Guibert.

Este ha negado toda participación en actos ilícitos. Sin embargo, las delaciones de Odebrecht parecen ser contundentes al momento de implicar a quien fuera el brazo derecho del expresidente García, quien según la hipótesis del Ministerio Público sería el beneficiario final de los dineros oscuros recibidos por el otrora funcionario palaciego.

Hay que tener en cuenta que el Ministerio Público ha pedido medidas restrictivas para Nava Guibert, desde ayer internado en una clínica; y su hijo Luis Nava Mendiola, investigados por el presunto delito de lavado de activos por el caso de la Línea 1 del Metro de Lima.

El último de los mencionados abandonó el país el mismo día en que la Fiscalía formalizó el pedido de impedimento de salida ante el Poder Judicial. ¿Pura coincidencia?

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