A menos de un mes de la elección presidencial las simpatías electorales colocan a Yonhy Lescano de Acción Popular en primer lugar, seguido, entre otros, de Verónica Mendoza, quien en el último debate televisivo fue claramente superior en la presentación de propuestas y en la respuesta rápida a las pullas.

Por la crisis sanitaria de la pandemia del COVID 19, las 50,000 muertes, un millón 400,000 infectados y la caída del 12% del PBI, la campaña no logra despegar en el plano nacional. Apenas empezamos a conocer algunas propuestas programáticas, temas que se estarían reservando para la segunda vuelta.

Habrá segunda vuelta electoral dada la escasa simpatía por los candidatos. Los porcentajes no llegan al 20%, por lo que obtener más de la mitad de los votos válidos se ha vuelto inalcanzable.

Será la oportunidad para confrontar propuestas programáticas. Se podrá elegir entre alternativas políticas sobre el nuevo pacto social necesario, sobre el rol del Estado más allá de ser solamente subsidiario, sobre la distribución del ingreso entre ganancia y salarios, sobre la necesidad perentoria de gobernar para los peruanos y transformando el sistema de salud, la calidad de la educación, y el acceso universal a agua y saneamiento, como derechos básicos e inalienables.

Se necesita debatir desde ahora cómo cerrarle el paso a la corrupción y cambiar la legislación permisiva. Debatir también la necesidad de planificar la economía para agendar y priorizar los proyectos de inversión de manera transparente. De otro lado, es necesario establecer que los recursos naturales son patrimonio de la nación que no se entrega en propiedad a los concesionarios; y cómo cambiar las reglas de tributación a fin de obtener los ingresos necesarios para gobernar y atender los requerimientos de la población.