Opinión

​Emboscada salvaje que la democracia rechaza

Duro golpe a la seguridad nacional que demuestra la presencia de remanentes de Sendero Luminoso

09 de Junio del 2018 - 07:30 Editorial

El último jueves 7 de junio en todo el país se conmemoró la batalla de Arica y la Renovación del Juramento de Fidelidad a la Bandera, recordando la gesta heroica del coronel Francisco Bolognesi. Esa fecha, a partir de este año, también será recordada con gran dolor por un país demócrata que rechaza el alevoso y la repudiable emboscada a manos de asesinos narcoterroristas que cobró la vida de cuatro valerosos efectivos de la Policía Nacional del Perú: Humberto Matencio Gutiérrez (49), Marco Cisneros Candia (45), Felimón Manuelo Landeo (29) y Adolfo Casas Llanco (24). Duro golpe a la seguridad nacional que demuestra la presencia de remanentes de Sendero Luminoso, quienes siguen activos en esta zona del Vraem, en la región Huancavelica, y donde aún no está presente el Estado para atender las demandas de su población.

Cada vez que pasan estos hechos surgen voces desde el gobierno central, anunciando que tomarán acciones para restablecer el control, empero con el paso del tiempo solo quedan en eso.

Hoy en día, según cifras oficiales, el Vraem produce el 75% de la droga que sale del Perú y los resultados en su erradicación no son auspiciosos, situación que debe de preocupar al Ejecutivo para replantear el trabajo con el fin de revertir esta situación, pues dicha actividad ilícita es la gran responsable de la violencia que reina en la zona.

Que la muerte de estos cuatro efectivos no quede impune y sea motivo para que el Estado retome con mayor fuerza su trabajo y presencia en el Vraem.

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