Opinión

Es el momento de las definiciones

COLUMNA: EDITORIAL

17 de Agosto del 2018 - 07:30 Editorial

Hace pocos días, el presidente del Poder Judicial, Víctor Prado Saldarriaga, alarmó más al país diciendo que lo que se ha visto en el Callao se repite en 14 de los distritos judiciales del Perú. Es decir, el 41 por ciento de estos tienen claras señales de corrupción.

En los últimos días, se han escuchado algunos audios que dejan entrever los nexos entre el expresidente de la Corte del Callao, Walter Ríos, y magistrados de otras regiones. En estos, se escuchan diálogos en los que presuntamente existen intercambio de favores. Aparentemente todos son transmisores y piezas dóciles de un esquema de órdenes y decisiones que no se discuten.

La realidad dice que en los últimos años se ha manejado un sistema judicial con tanta venalidad que para la mayoría la justicia es sinónimo de deshonestidad e ilegalidad.

La gente ha perdido la confianza en este poder del Estado. Según la última encuesta de CPI, el 96.9 de peruanos lo desaprueba. El politólogo Francis Fukuyama decía que la confianza se construye día a día y se diluye en un instante, y la definía como “la expectativa que surge en una comunidad con un comportamiento ordenado, honrado y de cooperación, basándose en normas compartidas por todos los miembros que la integran”. Es evidente que estas características no se cumplen en el Poder Judicial y por ello está desacreditado por la gran mayoría de peruanos.

Todos perciben que no existe un servicio en favor de los intereses de la gente, sino acomodaciones y componendas.

Ahora no hay momento para las polémicas y gritas; es el momento de las definiciones.

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