Opinión

¿Es legal que la Policía ingrese en la Embajada de Venezuela en Estados Unidos?

La Embajada de Venezuela en EE.UU. viene siendo ocupada por varios activistas que apoyan a la dictadura de Maduro

15 de Mayo del 2019 - 07:00 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

La Embajada de Venezuela en Estados Unidos viene siendo ocupada por varios activistas que apoyan a la dictadura de Maduro y la Policía aún no ha podido desalojarlos en la idea de que al hacerlo violaría la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Es un error pensarlo así y lo voy a explicar. 

En primer lugar, conforme el artículo 22° de la referida Convención, es cierto que “Los locales de la misión son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión”

Bajo esta premisa normativa internacional, queda claro que el jefe de Misión es el único que puede permitirlo. No se debe perder de vista que el funcionario diplomático del Estado venezolano debe ser aquel con cuyo gobierno Washington mantiene relaciones diplomáticas. 

De allí que si el gobierno del republicano Donald Trump ha reconocido como presidente legítimo a Juan Guaidó, entonces corresponderá seguir las instrucciones del jefe de Misión venezolano que depende del presidente interino de Venezuela. Solamente el diplomático a las órdenes de Guaidó tiene la determinación de las autorizaciones para que la Policía estadounidense ingrese sin mayor preocupación a la sede de la embajada y proceda a desalojar a los activistas; por cierto, ninguno es venezolano. 

La idea de hacerlo es únicamente para que los diplomáticos del gobierno de Guaidó asuman sus funciones de representación. Actualmente no queda en el interior de la embajada un solo diplomático a las órdenes de Nicolás Maduro, por lo que la sede de la Misión no está cumpliendo su objeto de representación conforme la Convención. 

De conformidad con el tratado y la doctrina del Derecho Diplomático, la fuerza policial de un Estado podría ingresar en la sede física de una embajada por circunstancias excepcionales, como un incendio en su interior o cuando haya sido tomada por elementos extraños a la tarea de representación.

El MRTA irrumpió por asalto en la residencia del embajador de Japón en Lima (1996) y un comando de élite de nuestras FF.AA. ingresó en el recinto para liberar a los rehenes. Hacerlo en la embajada llanera en Estados Unidos es conforme al derecho internacional.