Opinión

Esto no lo arregla nadie

Columna: LUIS ALFONSO MOREY

19 de Octubre del 2017 - 07:00 Luis Alfonso Morey

Eduardo Herrera, Pablo Secada y Jorge Yamamoto disertaron impecablemente esta semana en el Club Empresarial sobre la corrupción y cómo combatirla eficazmente.

La información presentada sobre cómo somos los peruanos puede ser chocante. Estudios científicos revelan que si comparamos nuestro país con otros como Noruega, Suecia o Dinamarca, los peruanos en su mayoría han optado por ser felices y corruptos en vez de depresivos y suicidas.

La evidencia científica señala que los peruanos somos expertos en sacarle la vuelta al sistema en favor propio. El peruano no es espectacularmente honesto y, en cambio, es especialista en sacar provecho de las circunstancias.

Las neurociencias demuestran que la oxitocina producida por las interacciones en nuestros entornos familiares nos ha vuelto felices en medio de las dificultades; por tanto, se dice que en el Perú se puede estar jodido pero contento. Sin embargo, esa oxitocina puede explicar también por qué los niveles de corrupción son tan altos y por qué esta es tolerada.

Para comprender la corrupción y combatirla, debemos analizar el ecosistema en el que esta se presenta, así como los incentivos y desincentivos para que las personas obren con integridad.

Es necesario que nuestro marco institucional premie a quien respete las reglas y condene eficazmente a quien se las salte.

Lo positivo es que el cambio es posible. Es cuestión de decisión política y de una actitud distinta de la clase empresarial hacia la política. De lo contrario, esto no lo arregla nadie.

tags