Opinión

Falsos profetas

COLUMNA: JAVIER DEL RÍO ALBA

05 de Marzo del 2018 - 07:00 Javier del Río Alba

En su mensaje para esta Cuaresma, el papa Francisco nos recuerda que Jesús anunció que “aparecerán muchos falsos profetas que engañarán a mucha gente y, al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría; pero el que persevere hasta el final se salvará” (Mateo 24, 11-13). Basándose en esas palabras, Francisco nos exhorta a no seguir a esos falsos profetas, o “encantadores de serpientes” como él los llama, que engañan a la gente haciéndole creer que la felicidad se encuentra en el placer momentáneo, en el dinero o en la autosuficiencia egoísta. Charlatanes, dice también el Papa, que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para el sufrimiento, como la droga, las relaciones de “usar y tirar” o las ganancias fáciles pero deshonestas. A diferencia de las cosas buenas, que vienen de Dios y nos hacen bien, aquellas que venden esos estafadores quitan la dignidad, la libertad y destruyen en sus víctimas la capacidad de amar.

La Cuaresma es un tiempo propicio para meditar sobre estas cosas y para que cada uno de nosotros se pregunte cómo está conduciendo su vida. ¿Nos estamos dejando llevar por el amor o el amor, la caridad, se está enfriando en nosotros, en las relaciones conyugales, en la familia, con los amigos y compañeros de trabajo o estudio, en nuestras responsabilidades sociales? Porque, como también nos recuerda el Papa, el demonio, que desde el principio es “mentiroso y padre de la mentira” (Juan 8, 44), es experto en presentarnos el mal como bien y, así, nos engaña y destruye. No debemos olvidar, sin embargo, que Dios conoce nuestra debilidad y, justamente por eso, hace posible la conversión, es decir, la posibilidad de que, si nos damos cuenta de que el demonio y los falsos profetas nos han embaucado, podamos reconocer sus engaños y volver a Jesucristo, que es siempre fiel y en esta Pascua viene a salvarnos del pecado y la muerte.

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