Decía tiempo atrás del hospital que estaba en un estado sumamente crítico, viejo, vetusto, olvidado y fuera de escenario. Es administrado por el MINSA, y el Gobierno Regional es propietario del terreno y edificación. Antes era la Beneficencia Pública de Arequipa. Se cambió por terreno para futuro cementerio.

El gobernador Cáceres Llica indicó al inicio de su gestión que todo vuelve a cero respecto al proyecto de “arreglo, reconstrucción, construcción…, del hospital Goyeneche”. La sucesora, la actual gobernadora, no mueve un dedo. En todo caso, esa es la marca de Cáceres en el tema de salud. Al respecto, un concepto irrenunciable de servicios de salud, está referido a tener ubicación estratégica respecto de las tendencias de crecimiento espacial de la ciudad. Es decir, se necesitan servicios de salud en el cono norte como en el cono sur, por ejemplo. De otro lado, los servicios de emergencia no guardan relación con necesidades y ubicación. No tiene sentido ni lógica que los usuarios de servicios de salud, tengan que venir de los conos a “hacerse ver” en el Goyeneche, ubicado este en el centro de la ciudad. Este absurdo genera uso de movilidad, congestión y demás males de ciudad con eternos problemas urbanos. Para colmo, la avenida Goyeneche, marca un punto de congestión que es justamente, el Hospital Goyeneche.

Parece ser que no tienen la menor idea. Lo que hacen es gestión de la enfermedad, y ni curar pueden, mas no de la salud. Si los responsables elegidos y designados no saben, entonces qué queda. El Goyeneche agoniza, una pena.