Opinión

Haciendo la chancha

Columna: IVÁN SLOCOVICH

01 de Diciembre del 2017 - 07:30 IVÁN SLOCOVICH PARDO

De comprobarse la hipótesis del Ministerio Público, en el sentido de que directivos de las constructoras peruanas que hacían consorcio con Odebrecht acordaron ceder parte de las utilidades de sus compañías para “financiar” la infame coima pagada al expresidente Alejandro Toledo a fin de ganar la buena pro en algunos tramos de la Interoceánica, estaríamos ante una situación que debería merecer la máxima sanción para estos eventuales corruptores de cuello y corbata.

Y es que estaríamos hablando de que han metido la mano al bolsillo de sus empresas a fin de sacar plata para sobornar a nada menos que a ¡un presidente de la República! Si hay pena de cárcel por “bajarle” diez o 20 soles a un policía de tránsito, ¿qué se puede pedir para esta gente? Y en medio de todo, resulta extraño que, ante semejante escándalo que se traía en manos, el Ministerio Público recién ponga en la mira a los directivos de Graña y Montero, JJ Camet e ICCGSA.

Si Toledo cobró esa coima, como sostiene el Ministerio Público -que ya logró la orden de prisión preventiva de parte del Poder Judicial-, estaríamos ante un funcionario corrupto del más alto nivel y estaría muy bien que lo sancionen. Pero una condena similar o mayor debería aplicarse contra los empresarios corruptores que dieron su “propina” a ese mandatario que de confirmarse todo jamás debió pisar Palacio de Gobierno ni personificar a la nación ni a los peruanos.

Para que haya un corrupto, siempre tiene que haber un corruptor que también debe ser castigado. Y esto debería aplicarse tanto en los casos grandes como este, que implica a las socias peruanas de Odebrecht y a Toledo, como en los más pequeños que involucran a gobernadores regionales y alcaldes, que suelen ser aceitados por consorcios truchos dedicados por lo general a pequeñas obras que implican el pago de “diezmos” por debajo de la mesa.

De comprobarse todo lo que sostiene el Ministerio Público como hipótesis de trabajo, nuestro sistema judicial tiene ante sí una gran oportunidad de demostrarle a los peruanos que acá sí se aplica justicia sin distinción alguna y que sea quien sea el que viole la ley terminará con una dura sentencia encima, y mucho más si alguien ha tenido el empacho de hacer una chancha para comprarse a un presidente de moral laxa.

tags