Como estoy convencido de que el Perú está por volverse un satélite brasileño ?algo que es mejor que ser uno venezolano como Bolivia, a pesar de ser penoso volverse un furgón de cola- con el próximo gobierno de Humala, me pregunto cómo reaccionará EE.UU. ante esta nueva alineación sudamericana. Una posibilidad es que a los yanquis les importe un pepino el destino de un país donde el tamaño de su economía total es un poco más que Baltimore y un poco menos que Denver, y en donde desde hace mucho tiempo ya no son los inversionistas más importantes. Otra es que asuman la postura de Kissinger de los 70 de “Latinoamérica debe seguir a Brasil y ya nosotros nos entendemos sólo con éste” (sí, pero eso se aplicaba a un Brasil que entonces era de derechas y más proyanqui bajo el dictador Geisel). De hecho, EE.UU. ya está suficientemente atareado con su crisis económica interna, el debate de la reforma de Salud, las próximas elecciones, Afganistán, el Medio Oriente y mil temas más, antes que ocuparse de un país diminuto estratégicamente para ellos como Perú, y el tema les será de la misma importancia que para nosotros tienen las elecciones en Surinam, Belice o Jamaica. Si los gringos han aguantado a Chávez por años y Venezuela es mucho más estratégico que nuestro país por sus reservas petroleras y su mayor cercanía geográfica a EE.UU... Creo que lo único que haría alguna diferencia sería la elección de un republicano derechista ideologizado que derrote al por ahora impopular Obama y se coma el pleito contra los izquierdistas latinoamericanos, como Nixon con el Chile allendista o Reagan con la chiquitita Nicaragua sandinista (aunque eran tiempos de Guerra Fría). Sin embargo, el posible candidato republicano sería Mitt Romney, un pragmático hombre de negocios al que no le deben de quitar mucho el sueño los zurdos latinoamericanos. Me imagino que Washington no se meterá con Humala mientras éste cumpla mínimamente en la lucha contra las drogas y no haga problemas con el TLC. Ni siquiera les ha inquietado mucho que Evo lleve militares iraníes a La Paz y ya el otrora cuco Fidel les es irrelevante. Salvo México o Brasil (y tal vez Panamá por el canal), es patético lo poco que le importamos el resto de latinoamericanos a EE.UU. Incluso a los chinos les está interesando mucho más África que Latinoamérica y Europa -salvo la mediana España por sus inversionistas- hace muchísimo tiempo que ni nos mira, salvo también Brasil y México. Así que el sub-imperialismo brasileño tiene cancha libre en Sudamérica. Salvo Chile o Colombia, al resto lo manejará como quiera, pues Chávez ya está en declive. El Barón de Rio Branco debe estar sonriendo desde la ultratumba: su sueño de que las fronteras de Brasil lleguen al Pacífico y de allí su país trascienda al Asia cada día está más cerca de materializarse. Lo gracioso es que va a ser gracias a un militar que alguna vez dijo que admiraba a Velasco, pues si hubo alguien más desconfiado de los brasileños entre los presidentes que nos gobernaron, ése fue el dictador piurano. Y la estúpida intelectualidad limeña, empezando por sus lamentables historiadores, no se dan cuenta de todo este inmenso cambio geopolítico para nosotros. Hasta ahora no salen de lamentarse de por qué no triunfó Túpac Amaru, de que por qué la capital no se erigió en la Sierra, de cómo se perdió la Guerra con Chile, del derroche del guano, etc... Sólo se miran al ombligo, se elogian entre ellos y adoran al “dios Mario” y su engendro Alvarito. O debaten por un Cristo en el Morro Solar, haciendo justo lo que Alan quiere que hagan. Cosas veredes, Sancho... P.D. Me dio risa ayer leer al “dios Mario” criticando al sector A limeño. Un señor que cuando viene a Lima vive con gente de ese sector en el carísimo malecón Paul Harris de Barranco, asiste siempre a Acho rodeado de veteranos pitucos y estrena su última obra teatral precisamente en Asia... Y que en gran medida perdió en 1990 por rodearse de una corte clasista de amiguetes, con el pitucón Freddy Cooper de jefe de campaña... Estas rabietas y estos rencores arequipeños son tan cómicos. ¡Jua, jua!