Opinión

La bandera de la patria y del desarrollo

Los infantes, niños, adolescentes y jóvenes son nuestra mayor base humana y moral para el desarrollo nacional, lo demás es complementario.

10 de Junio del 2018 - 08:06 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Los ingleses destacan como legados de santidad cívica a los descendientes del almirante Horacio Nelson (1758-1805) -el héroe de Trafalgar- y del primer ministro Winston Churchill (1874-1965) que durante la Segunda Guerra Mundial dijo a su pueblo: “Solo prometo sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas”. Por eso, miro con aplauso que el ministro José Huerta haya sugerido al presidente Vizcarra imponer la condecoración Orden Militar Francisco Bolognesi en el grado de Gran Cruz a la bisnieta del máximo héroe de la epopeya del Morro de Arica, Ana María Bolognesi Loret de Mola. Sigo soñando en que el Perú invisible de Basadre lo descubramos en nuestra vida diaria, con decisiones como el acertado gesto de traer a Bolognesi al Perú del presente a través de su bisnieta de 81 años de edad. El ministro de Defensa ha ido más allá al dirigirse a nuestros jóvenes en la reciente celebración del 138° aniversario de la batalla de Arica. Cierto. Los infantes, niños, adolescentes y jóvenes son nuestra mayor base humana y moral para el desarrollo nacional, lo demás es complementario. Si los queremos útiles y honorables para la patria, primero hagámoslos nacionalistas, que es la clave para ser un país grande y desarrollado.

Entonces, decidamos: 1° Declarar feriado nacional no laborable el 7 de junio, Día de la Bandera. 2° Embanderar ese día, TODOS los lugares públicos y privados, SIN EXCEPCIÓN, como en México donde hasta en los espacios más recónditos relievan la bandera y los colores patrios. 3° Llenar la Plaza Bolognesi de niños y jóvenes para renovar el juramento a la Bandera y así levantar el ego nacional, pues ninguna política educativa luego de la guerra de 1879 nos liberó de la idea de la derrota. 4° Retomar los desfiles escolares, donde nuestra juventud compita por el ansiado gallardete como máximo trofeo y sean los protagonistas en la Gran Parada Cívico-Militar de Fiestas Patrias. Lo recordarán todos los días de su vida. 5° Educar para que en cada hogar y en cada centro de trabajo, SIN EXCEPCIÓN, dediquemos un momento especial de la semana o el mes para rendir tributo a la Bandera. Hacerlo no cuesta, es decidirlo y en el nivel de política de Estado.

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