Opinión

A la Comisión de Ética

Esta conducta de “Pepe el vivo” y la del “tarjetazo” son las que deben ser desterradas en el perú

28 de Junio del 2018 - 07:46 Iván Slocovich

Los tres congresistas fujimoristas denunciados por el gobernador regional de Ica, Fernando Cillóniz, deberían ser enviados directamente a la Comisión de Ética Parlamentaria -si es que de algo sirve- a fin de que se les investigue por los actos de corrupción en que habrían incurrido aprovechándose de su cargo; aunque, conociendo la forma en que se blindan los miembros de la mayoría fujimorista, es difícil que algo les pase a estos “padres de la patria”.

Se debe tener en cuenta que las denuncias de Cillóniz no se dan recién ahora, luego de que Keiko Fujimori le lanzara duras críticas. Vienen de mucho tiempo atrás y están consignadas en las columnas que la autoridad sureña publica todos los lunes en Correo Ica, donde ha contado las supuestas andanzas de los legisladores fujimoristas Betty Ananculí -cuyos estudios escolares además han sido puestos en tela de juicio-, César Segura y Miguel Elías.

A Ananculí, Cillóniz la acusa de haberle pedido trabajo en el gobierno regional para uno de sus allegados. En tanto, a Segura lo señala por haberle exigido a la directora regional de Transporte la copia de un brevete falso. En el caso del congresista Elías, la autoridad local afirma que le pidió la destitución de un funcionario regional valiéndose de su cargo de legislador elegido por la región Ica.

Los hechos atribuidos a estos legisladores pueden parecer poco relevantes, pero llevarlos a la Comisión de Ética Parlamentaria serviría como precedente a fin de evitar que nuestros políticos se sigan sirviendo de sus cargos para mover sus “influencias” y ganarse alguito. Esta conducta de “Pepe el vivo” y la del “tarjetazo” son las que deben ser desterradas en el Perú, y las denuncias de Cillóniz generan una buena oportunidad para empezar a hacerlo.

Es de esperarse que en el Congreso al menos se investigue a estos tres legisladores iqueños y se les sancione si corresponde. No puede haber más impunidad, como en el caso de Yesenia Ponce, que es una verdadera vergüenza e ilustra cómo está siendo manejado el Legislativo de mayoría fujimorista. Esta legisladora hace tiempo debería estar en su casa por mentir sobre sus estudios escolares. Hace mucho es necesaria una buena limpieza en la política peruana.

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