Opinión

La corrupción y los peligros

COLUMNA: EDITORIAL

02 de Marzo del 2018 - 07:30 Editorial

La corrupción ha dejado de ser una herencia de la clase política tradicional para convertirse en el gran reto que deben superar los nuevos líderes políticos y las próximas autoridades. Este año, hay elecciones regionales y municipales, y esperamos que los ganadores se pongan a la altura de los intereses de la gente y concreten planes para cambiar esta penosa realidad. El próximo cambio no solo debe ser de nombres, el Perú ya no resistirá más fracasos.

El Poder Judicial informó que hay 27,020 funcionarios públicos denunciados por corrupción. En tanto, el procurador Amado Enco reveló que en el 2017 hubo 9 mil nuevos casos de corrupción en el Estado. Estas cifras confirman la degradación del sistema político y que, como consecuencia de ello, tengamos un país errático.

Todo ello se ha agravado con las delaciones del exfuncionario de Odebrecht, Jorge Barata, quien involucró en actos de corrupción al presidente actual, expresidentes y excandidatos presidenciales. Por supuesto, estos quieren protegerse con versiones muy controvertidas en las que lo más resonante es que los corruptos son los otros. La respuesta más escuchada es: “Yo no recibí nada”. Además, piden pruebas de los aportes de la empresa brasileña. Como si la gente no supiera que la corrupción es un delito furtivo, en el que nadie firma recibos.

El peligro es que en esta coyuntura, que marca el declive de la clase política tradicional, aparezcan aventureros que calienten más el clima de hartazgo del país y tiren al barranco el sistema económico, la democracia y sus instituciones.

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