El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, obtuvo una victoria resonante en la región Cusco. Un 22.84% de votos válidos, casi la quinta parte del total, lo que significó 158, 426 votos.
Dentro de esta misma región, el del sombrero también triunfó abrumadoramente en la provincia de La Convención, con el 32.79% y 28, 663 votos.
No es extraño que los ciudadanos de estas localidades apuesten por un radical de izquierda que, estiman, se pone de lado de sus intereses con una sensibilidad social superlativa que la evidencia en propuestas de su plan de gobierno como el que los recursos energéticos del país sean administrados por el Estado.
Pero Cusco es, también, una de las regiones que más dinero ha recibido por concepto de canon. Entre 2004 y 2024, acumula, solo por el canon proveniente del gas de Camisea, 33 mil millones de soles, un promedio, en ese periodo, de 4.3 millones de soles diarios. Además, de los distritos del Cusco, la provincia de La Convención -de la que se extrae el gas- es la más beneficiada con 14 mil millones de soles en dos décadas.
El atraso y las cifras de pobreza que afectan a zonas del Cusco como La Convención, entonces, ¿son culpa de Lima? Quizá tengan que ver otras circunstancias. Por ejemplo, que el alcalde de La Convención, Alex Curi León, haya sido vinculado por la Fiscalía a una organización criminal bajo los cargos de cohecho pasivo propio (coima).
Este mes de mayo se allanó su vivienda, el municipio de La Convención y se ordenó su prisión preliminar, pero escapó. Actualmente enfrenta la investigación fiscal bajo comparecencia restringida. Entonces, cabe preguntarse: ¿la culpa sigue siendo de Lima?