Opinión

La deuda con la ciudadanía

COLUMNA: RENATO SANDOVAL GONZÁLEZ

16 de Noviembre del 2018 - 07:00 Renato Sandoval

Los candidatos que irán a la segunda vuelta para los gobiernos regionales de Tumbes, Piura y Áncash, el 9 del próximo diciembre, deben informar sobre quiénes los están respaldando moral y económicamente. Al menos, esto se lo deben a la ciudadanía, que deberá inclinarse por uno de ellos.

Estos postulantes, con tal de lograr la mayor votación, han venido tocando puertas de quienes fueron sus rivales en primera vuelta. Esto es normal. Es política. Sin embargo, lo que llama la atención es el apoyo que estarían buscando en las autoridades que les dejarán su puesto.

En Tumbes, Wilmer Dios Benites, por el movimiento regional Faena, y Segismundo Cruces Ordinola, por el partido Democracia Directa, no han dudado en acercarse al actual gobernador Ricardo Flores. Esto no sería nada de malo, sino fuera porque genera cierta suspicacia sobre cualquier pacto para hacer borrón y cuenta nueva.

En Piura, Santiago Paz, de Región para Todos, y Servando García, Fuerza Regional, tendrán que marcar terreno e informar a la población si es que Reynaldo Hilbck, el actual gobernador regional, se habría acercado a ellos. A este último le antecede una irregular gestión, por lo que corresponde una auditoría transparente sobre su administración.

En Áncash, Juan Murillo, de Somos Perú, y Juan Rebaza, de El Maicito, tienen una valla muy baja, pero han dado muestras de que el cargo puede quedarles grande. Esto no es lo más grave. Aquí, el problema es que el expresidente regional César Álvarez, hoy con prisión preventiva, tiene gente de confianza en ambos bandos.

Estos seis candidatos han firmado actas de compromiso moral y de buenas costumbres para dirigir una región. Han prometido de todo. Pero, lo primero que deberían hacer, en aras de la transparencia, es contar si tienen algún compromiso con los actuales gobernadores regionales. Se lo deben a la ciudadanía.

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