Opinión

La extradición de Toledo

Toledo ha tenido mucha suerte, tras huir a Estados Unidos antes que le salga la orden de captura

24 de Febrero del 2018 - 07:33 IVÁN SLOCOVICH PARDO

En los próximos días debe llegar al Ministerio de Relaciones Exteriores la solicitud de extradición del prófugo Alejandro Toledo y, según fuentes muy confiables de Torre Tagle, la intención es despacharla de inmediato a Estados Unidos para que se inicie en ese país el proceso que debería llevar a la devolución al Perú de un personaje que tiene mucho que explicar, pues es acusado de recibir al menos una coima de 20 millones de dólares.

Es de esperarse que el retorno forzado de Toledo se dé a la brevedad posible, pues es urgente que quien por voluntad popular recibió el encargo de personificar a la nación peruana diga toda la verdad y deje de defenderse con el risible argumento de que es un “perseguido político”, algo que ojalá la justicia de Estados Unidos no tome en cuenta, pues acá estamos hablando de dinero contante y sonante que luego habría sido usado para comprar bienes inmuebles.

Si Toledo no ha sido capaz de ponerse a derecho para aclarar todo lo que ha dicho Jorge Barata sobre él, lo cual concuerda con las tímidas explicaciones públicas que ha dado Josef Maiman, lo que suma a las evidencias del caso Ecoteva, documentadas desde el año 2013, entonces que lo haga una vez que la Policía estadounidense lo detenga y lo suba a un avión en calidad de detenido, en virtud a una orden de arresto vigente desde hace un año.

Toledo ha tenido mucha suerte, tras huir a Estados Unidos antes que le salga la orden de captura que, valgan verdades, debió darse varios años atrás, cuando se tuvieron los indicios suficientes como para suponer que el dinero con que se compraron la casa de Las Casuarinas y la oficina de Torre Omega, y se pagaron las hipotecas de las propiedades de Camacho y Punta Sal no tenía un origen claro. El chakano debería estar muy agradecido con nuestro sistema de justicia.

Es complicado para el país tener a un expresidente en esa situación, por más que se trate de Toledo, quien según el Ministerio Público habría defraudado la confianza que se le dio en las urnas para llenarse los bolsillos con plata inmunda. La mejor forma de curar el golpe que esto ha significado para el país sería ver al hombre tratando de explicar lo sucedido -si es que puede-, pero con argumentos de verdad y no con cuentos como el de la “persecución política”.

tags