Opinión

​La inminencia de un ataque nuclear norcoreano

El problema considerará en su momento la actuación de actores como China y Rusia que por ahora siguen a discreción

21 de Octubre del 2017 - 07:39 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Mike Pompeo, director de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense -más conocida como CIA- acaba de declarar sosteniendo la inminencia de un ataque nuclear por parte del desalmado régimen de Corea del Norte. No creo que sean gratuitas sus afirmaciones, las cuales deben contar con el completo respaldo del presidente Donald Trump. Asimismo, para EE.UU. la consideración de Corea del Norte como nación nuclear justificaría una acción militar contra este país asiático que, desde la llegada al poder de su máximo líder Kim Jong-un en 2011, mantiene al mundo en un típico escenario de tensión internacional, hoy calificado de prebélico. En buen romance, lo que está diciendo el jefe de la CIA es que se están creando las condiciones para que la Casa Blanca pueda decidir operar su objetivo de fondo sobre Pyongyang; sin embargo, acabar con el régimen de Kim sería un gravísimo error, que supondría un altísimo costo de vidas humanas. En modo alguno se quedarán de brazos cruzados ante un eventual ataque de Washington y reaccionarán a escala. Japón -considerado enemigo histórico por el régimen comunista de Pyongyang- y no Corea del Sur -como muchos creen- sería -a mi juicio- el blanco elegido para arremeter ante un eventual ataque de occidente. Más allá de la condena total que merece el gobierno de Kim, nadie puede tapar el sol con un dedo para advertir la obsesión de Trump -está buscando el pretexto- para hacerle la guerra a este país. Por ello, tampoco es gratuito el desplazamiento de la poderosa flota naval estadounidense hasta las costas de la península de Corea. El problema considerará en su momento la actuación de actores como China y Rusia que por ahora siguen a discreción; pues un asunto es mantener una actitud internacional en el marco de una etapa de tensiones donde prevalecen las sanciones económicas hacia Corea del Norte, y otro -que no sabemos- ante el desencadenamiento de acciones militares que podría llevarlos a evaluar la medición de fuerzas en esa área geopolíticamente de la mayor influencia para Beijing y Moscú. Por estos días, la alerta es máxima. 

tags