La izquierda política, la izquierda intelectual (léase caviares) y un electorado devastado por la sistémica crisis pedagógica arrastrado por estos, son los grandes responsables de este desastre llamado Pedro Castillo. Hay que decirlo ahora que se hacen los indignados, que se rasgan las vestiduras, que se molestan y encabritan porque al precario inquilino de Palacio se le ocurrió dejar de lado a Avelino Guillén. Hay que decirlo ahora y no olvidar que todos estos falsos valores, como la propia Mirtha Vásquez, terminaron avalando las visitas de Sarratea, los negociados debajo de la mesa de Samir Abudayeh, los entripados de Karelim López y los paquetes de dólares merodeando los alrededores del Despacho Presidencial. ¿Dignidad en Vásquez? ¡Por favor! Tras estos meses en el cargo, la saliente premier muestra la misma complicidad que la complaciente caviarada de moral selectiva que tanto abunda en redes sociales y que hizo una furibunda campaña por el incipiente personaje que ahora avergüenza a los maestros de escuela. Que asuman su responsabilidad. Desde Verónika Mendoza y Marco Arana. Los hijos de la PUCP. Los morados. Las Huilca, las Glave, las Bazán, los Susel Paredes. Los Gustavo Rodríguez y los Jorge Bruce. Que reconozcan que su odio pudo más y son los padres de esta catástrofe advertida con incansable convicción por un gran sector de la prensa a lo largo de toda la campaña. Es cierto lo que dice Fernando Tuesta en H-13. El de Castillo va a ser un duro golpe para la izquierda. Esperemos que sea su lápida, su epitafio, su sello incandescente de inmoralidad. Hoy que el camino que forjaron una economía en crecimiento se hace farragoso e intransitable, no olviden, ustedes, que abrieron la trocha a machete limpio y que nos llevaron rumbo al abismo. Allí caeremos pronto por cada voto mal parido, por las eternas comadronas de la política, por los que tiran la piedra y esconden la mano, por todos los “dignos” que hoy hasta se atreven a dar fórmulas de solución y antídotos para el veneno que fabricaron y que está matando al país.