Opinión

La “magia” de Martín Vizcarra

COLUMNA: JAIME ASIÁN

03 de Diciembre del 2018 - 07:00 Jaime Asián Domínguez

Tenemos un Presidente de la República que, por el momento, todo lo que dice y hace lo convierte en puntos a su favor. En la CADE 2018, donde incluso le pegó un jalón de orejas a la Confiep, acaba de obtener 76% de aprobación según Ipsos y eso, tácitamente, implica el aplauso mayoritario del establishment empresarial.

La “magia” de Martín Vizcarra radica en saber fusionar un lenguaje directo, sin aspavientos, con ese elemento tan preciado en política que es la credibilidad, a lo que le suma carácter, temple y preocupación por las vicisitudes de la población. El hecho de haber sido gobernador y vicepresidente lo ha empoderado para ejercer lo que algunos sicólogos llaman liderazgo situacional.

Ejemplo tangible: el viernes al mediodía estuvo en la 56° edición de la CADE en Paracas e hizo un llamado para luchar contra la corrupción, flagelo que -a decir de la Defensoría del Pueblo- le cuesta al Perú algo de S/12,974 millones al año. Por la tarde voló a Piura, donde encendió emociones al comprender recursos para anhelados hospitales en Huarmaca, Ayabaca y Huancabamba. Y, sobre la marcha, enrumbó a México para asistir a la asunción de Andrés López Obrador.

La bajada de copete a la problemática mayoría fujimorista en el Congreso y el ajustón fiscal y judicial a Keiko y Alan García, por acción u omisión, también acarrean réditos para el mandatario que seguramente levantará aun más sus votos con los resultados del referéndum del próximo domingo 9 de diciembre. Eso sí, Vizcarra jamás debe olvidar que no se gobierna para las encuestas sino para la gente, su principal soporte en este momento.

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