Hoy domingo se publicarán las últimas encuestas formales bajo los protocolos del Jurado Nacional de Elecciones, pero desde las 00 horas del lunes 6 de abril entrará en vigor un silencio que hoy resulta anacrónico y poco acorde con el contexto actual.
Urge modificar el artículo 191 de la Ley Orgánica de Elecciones que establece una prohibición entendible hace 30 años, mas no en la actualidad cuando la información es lo más urgente para afrontar un día a día con el uso de inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas futuristas para el legislador de los años 90.
Modificar esta norma permitiría que las encuestas se publiquen hasta 24 horas antes de la elección. Con ello, el elector podría ejercer un voto más informado y estratégico, reduciendo la fragmentación del Parlamento y fortaleciendo su legitimidad. La experiencia reciente demuestra el impacto de la desinformación. En 2021, alrededor de 2.3 millones de peruanos quedaron sin representación parlamentaria, cifra que sería aún mayor bajo las reglas proyectadas para 2026.
En este contexto, también es necesario advertir sobre la circulación de información no verificada en redes sociales y aplicaciones de mensajería. La inteligencia artificial puede ser utilizada para generar contenidos engañosos, por lo que resulta fundamental contrastar fuentes y evitar difundir datos falsos.
A futuro, el desafío es claro. Se requiere un marco normativo que garantice el acceso oportuno a la información y contribuya a una decisión de voto más consciente y responsable. Terminemos con la mordaza electoral, prioricemos el voto informado.