Opinión

La muerte de un policía no puede quedar impune

COLUMNA: EDITORIAL

05 de Septiembre del 2018 - 07:30 Editorial

Es de esperarse que en los próximos días la Policía Nacional anuncie la detención de los malos hinchas de Universitario de Deportes que el pasado 11 de agosto agredieron al jefe de la Policía Canina, comandante PNP Edwin Jiménez Navarro, quien 20 días después de este ataque en el Estadio Nacional falleció en el hospital de su institución en circunstancias que son materia de investigación.

En los últimos años, ante el incremento de los hechos de violencia generados por delincuentes que se hacen pasar por hinchas de equipos de fútbol para cometer sus fechorías en estadios y calles, los cuales han ocasionado pérdidas de vidas, se anunciaron medidas para evitar la impunidad. Se habló de empadronamientos y filmaciones de video.

Ante eso, es de esperarse que la PNP ya tenga identificados a los agresores del agente que murió el viernes. Si su fallecimiento fue producto o no de una negligencia médica en el Hospital de la Policía Nacional, es algo que tendrá que investigarse internamente y a través del Ministerio Público. Pero eso no quita la responsabilidad penal de los atacantes del agente, quien ante las heridas sufridas en el estadio tuvo que ser hospitalizado.

De nada habrán valido las acciones y las campañas contra la violencia en escenarios deportivos si la muerte del mencionado policía queda cubierta de impunidad. Tiene que haber una respuesta decidida y oportuna de la justicia, y la primera en ser llamada a dar con los delincuentes disfrazados de hinchas es precisamente la Policía, que ha perdido a uno de sus miembros. 

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