Opinión

La Niña playera

Columna de Julio Villafuerte Osambela

11 de Noviembre del 2017 - 07:03 Julio Villafuerte Osambela

A mitad del Pacífico, en lo profundo y a 45 días de su arribo a las costas peruanas, existe una gran bolsa de agua fría muy parecida a la del evento Niña del 2010, y estoy casi seguro de que la van a bautizar y rebautizar. Es por ello que yo gano y le pongo “Niña Playera”, porque llega en la estación de verano a nuestras playas. Qué simplón.

Los facilistas van a seguirme, porque es un cliché que vende y asusta como en muchos otros veranos. La masa fría va a llegar, pero vale poco advertirlo si no conocemos la dinámica de nuestra atmósfera. Ahí está el reto. Debemos estar preparados para mitigar los desastres y -por qué no- convertirlos en oportunidades. Por ejemplo, si sé que el mar está frío, pues preparémonos para una gran época de pesca de anchoveta que crece en cobertura, lo que torna más difícil el trabajo de los artesanales; sin embargo, con tecnología podríamos apoyarlos.

Si es conocido que habrá descensos de temperatura acompañados de otros factores climáticos durante las madrugadas en la costa, entonces sabemos que acrecentará la neumonía a la población, si las condiciones sociales no son las adecuadas.

Asimismo, en el golpeado norte -donde va a llover de todas maneras, pero menos que este año-, preparémonos para implementar medidas preventivas orientadas a los valles costeros, sobre todo en los cultivos susceptibles a las anomalías negativas de temperatura.

En las madrugadas más frías, se incrementarán las nieblas y las lloviznas. Ojo con los retrasos de los vuelos en aeropuertos costeros y la visibilidad

en las carreteras.

No importa el nombre que le pongan; ya sabemos que viene una masa fría que debemos monitorear con tecnología meteorológica para saber cuándo y cuánto nos afecta, pues de esto también depende la mejora de nuestra economía.

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