Opinión

La paciencia del norte se acaba

Cuando se habla de responsables, la gente ya no apunta a las autoridades locales y regionales, sino mira más arriba.

01 de Septiembre del 2017 - 20:22 Renato Sandoval

Uno piensa que, pasado cinco meses de los desastres ocasionados por El Niño Costero, el norte del país iba a levantarse como el Ave Fénix. No. Ni las plumas. Seguimos en cenizas. Cuando se habla de responsables, la gente ya no apunta a las autoridades locales y regionales, sino mira más arriba. ¿Pablo de la Flor, el director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios? Tal vez. ¿El Gobierno Central? Definitivamente.

La lentitud de la reconstrucción es inocultable, aun cuando haya innumerables reuniones de oficina y de campo. A diferencia de la reacción que mostró el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski cuando ocurrió la tragedia por las lluvias, los desbordes y los huaicos, hoy la ciudadanía percibe un olvido propio de cuando se retiran los reflectores de la escena del crimen.

El plazo de cuatro años para la reconstrucción en las zonas afectadas es muy extenso. Queremos que las cosas salgan bien, impecables, que no haya robos en las obras y que se ejecuten los trabajos prioritarios en zonas vulnerables. Pero, la naturaleza no espera y el próximo año podremos volver a sentarnos a ver cómo el agua castiga esta parte del país.

Tampoco puede esperar la población que perdió lo poco que tenía. ¿Quién le puede decir a esta gente que espere cuatro años para vivir mejor? Por eso es que De la Flor ha comenzado a acumular un huaico de críticas a su labor, aunque las personas norteñas sean más pasivas al esperar una reacción del Estado.

Yo no sé si en cuatro años las personas afectadas podrán caminar tranquilas por una ciudad reconstruida. Tampoco estoy seguro de si la tolerancia ciudadana tiene la capacidad para aguantar otros meses más de planeamientos conversados entre cuatro paredes. El señor Pablo de la Flor debe acelerar su trabajo y comunicar a la población cómo van cumpliéndose los plazos.

tags