Opinión

La patria que no debemos perder

El destape de audios sobre tráfico de influencias de algunas de nuestras autoridades ha enardecido al pueblo peruano, que ha salido a las calles a exigir la aplicación de la ley sin contemplaciones encarcelando a los culpables.

22 de Julio del 2018 - 12:43 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Jorge Basadre (1903-1980) dijo: “Toda la clave del futuro está allí; que el Perú escape del peligro de no ser sino una charca, de volverse un páramo o de convertirse en una gigantesca fogata. Que el Perú no se pierda por la obra o la inacción de los peruanos” (La promesa de la vida peruana, 1958). Lo voy a explicar. El destape de audios sobre tráfico de influencias de algunas de nuestras autoridades ha enardecido al pueblo peruano, que ha salido a las calles a exigir la aplicación de la ley sin contemplaciones encarcelando a los culpables. 

Haberlo hecho está muy bien. Lo que está muy mal es que la comprensible ira nacional sea aprovechada por sectores anarquistas y oportunistas, que buscan que el Estado colapse cundiendo la idea de una corrupción generalizada y hasta incitando a escondidas como cobardes asolapados para que los escolares no desfilen ni haya actos cívicos por Fiestas Patrias. Eso no es verdad y sería un craso error caer en sus fechorías.

Como Basadre, antes Manuel González Prada (1844-1918) criticó ferozmente a nuestras autoridades durante la guerra que Chile nos hizo tildándolas de negligentes y mediocres porque la derrota pudo evitarse, pero jamás por ello llamó a pisotear la Bandera Nacional para luego lavarla. Tampoco a presentarla de negro ni a decir que el país estaba de luto a pesar de que muchos peruanos murieron por la patria en los campos de batalla, o a estropear el Escudo Nacional con la bajeza de arrancarle la vicuña por el resultado de la guerra. Más bien, levantó la voz para decir: “¡Los viejos a la tumba!; los jóvenes a la obra! (Discurso en el Politeama, 1888), e instó a elevar el sentimiento nacional por la referida derrota. 

Separemos, entonces, el grano de la paja. Hacen muy bien el Presidente y su ministro de Defensa en no cancelar los desfiles ni nada. Vivamos a la patria más intensamente en todos los rincones del país, porque el Perú es más grande e importante que los pocos “...podridos...” que quieren mancillar e incendiar el país, como también dijo Basadre. Para que nuestra sociedad cambie y no se pierda, hace falta carácter y que invirtamos el 12% del presupuesto nacional en educación. Créanme. 

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