Opinión

La selección, Odebrecht y PPK

También, que se castigue a los políticos, pero dejar operar a quienes corrompieron más el sistema.

15 de Noviembre del 2017 - 09:39 Renato Sandoval

Hoy estamos en modo fútbol, pero es inevitable reconocer que Marcelo Odebrecht pisa mejor la pelota y ha puesto de cabeza a la afición peruana. Leer el nombre del presidente Pedro Pablo Kuczynski, como uno de los supuestos beneficiados del dinero sucio para la campaña electoral, es igual que te cobren un penal en el minuto final de la clasificación al mundial.

No sé ustedes, pero creo que el fútbol no debe ser la salvación moral de un país lleno de miseria política. Amo este deporte y me hubiese gustado solo hablar de los tigres de Gareca. Sin embargo, considero que el país está atravesando un momento clave en su lucha anticorrupción.

Kuczynski siempre ha mostrado su respaldo a la clase empresarial. Se le entiende porque es un hombre de origen financiero. Pero, al inicio del escándalo de las coimas de Odebrecht, fue él quien pidió no satanizar a la empresa brasileña, que hasta ahora ha sido tratada con guantes de seda, salvo la paralización a sus proyectos.

La política de gobierno siempre ha sido que no se detenga la cadena de pagos donde participaban los brasileños y sus consorciados peruanos. La idea era que Odebrecht sea procesada y que el dinero fluya a favor de los contratistas nacionales. También, que se castigue a los políticos, pero dejar operar a quienes corrompieron más el sistema. Si no es la verdad, es lo que pareció.

Por eso es que la justicia peruana persigue más a los políticos y no a los otros que abrieron la billetera. Como es costumbre por aquí, se procesa a los coimeados y no a los coimeadores. Esa no es la vara con la que se debe medir a las personas para acabar con la corrupción.

Hasta ahora vemos a un expresidente preso, otro prófugo y uno bajo la eterna sospecha, además de una excandidata endiablada tras la delación de Marcelo Odebrecht. Mientras que algunos funcionarios de segundo nivel del gobierno aprista están bajo la sombra.

Me pregunto: ¿Y por qué ningún empresario socio de los brasileños tiene prisión preventiva? Ojo que el corruptor carioca ha confirmado que los consorciados peruanos también sabían de la marmaja. El país espera más igualdad de trato para quienes se embolsicaron el dinero de todos.

PD: Espero que mañana Perú salga con solo un volante de marca (Tapia) y dos arriba: Ruidíaz de 9 y Farfán más retrasado. Advíncula en vez de Corzo. El resto, igual. #VamosPerú.

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