Opinión

La última de Odebrecht

COLUMNA: Renato Sandoval González

26 de Julio del 2019 - 10:02 Renato Sandoval

¿Odebrecht puede contratar con el Estado? Sí. ¿Debería? En esta disyuntiva están las autoridades y los representantes de la sociedad civil en el país. La Libertad, por ejemplo, está más cercana a concretar un pacto financiero con la corrupta empresa brasileña. El interés es acabar con la tercera etapa de Chavimochic, aún habiéndonos metido la mano a todos.

Han surgido algunas voces que especulan sobre el regreso de Odebrecht. Los agroexportadores y sus voceros piensan que ser pragmáticos nos conllevaría a potenciar el desarrollo regional, creando 150 mil puestos de trabajo directos e indirectos. Además, generaría un mayor impulso al sector agrícola con la irrigación de 63 mil hectáreas.

Otros, en cambio, son más escépticos. Creen que Chavimochic solo beneficia a unos cuantos, en realidad, al grupo de empresarios agroexportadores y a quienes fungen de lobistas. El real desarrollo del que hablan no se ha plasmado en las jurisdicciones donde se cosechan los espárragos, las paltas, las frutas. Así, las ciudades de Chao y Virú siguen como pueblos jóvenes.

Desembolsarle 100 millones de dólares (y $30 millones más por la paralización desde el 2016) a Odebrecht -junto a su consorciada Graña y Montero- para que continúe la obra no sería el problema. El fondo es entregarle dinero a esta empresa. El sentimiento de deshonra es fuerte. Pero, están en juego $715 millones de inversión, de los cuales unos $250 millones ya recibieron los brasileños.

El gobernador regional, Manuel Llempén, ha tomado la decisión de pagarle el dinero a Odebrecht, con el riesgo de que políticamente sea incorrecto. Según su percepción, el fin justifica los medios para concretar esta ansiada obra de alta ingeniería hidráulica. Para que esto se ejecute, el presidente Martín Vizcarra tiene la última palabra. ¿Se animará a darle el sí a los brasileños?

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