Opinión

La xenofobia y el antichilenismo de Yeni Vilcatoma

Columna de Miguel Ángel Rodríguez Mackay

24 de Diciembre del 2017 - 07:31 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Yeni Vilcatoma debe ofrecer disculpas al pueblo chileno. Su estatus de congresista de la República la obliga. El desprecio visceral a Gerardo Sepúlveda, el exsocio del Presidente, no fue por el caso Odebrecht, sino por ser chileno. Su percepción de Chile está trastornada y contaminada. ¿Quién fue su profesor de Historia? Hace mucho daño enseñar la Guerra con Chile con el resentimiento que ella desnuda. Cuando a los chilenos les recordamos sus abusos en 1879 violando a nuestras mujeres, rematando a nuestros heridos y saqueando nuestras bibliotecas, no es para imputar a los chilenos de hoy la carga de esa inconducta. No. Es para que sepan que los peruanos no somos tontos y que la historia, quieran o no, ha registrado dicha vil inconducta delimitándola en el tiempo, sin que sea para siempre. Contando un hermano casado con chilena y una hermana casada con chileno y, fruto de esas uniones, tres sobrinos nacidos en ese país -que también son peruanos-, nunca he hipotecado mi discurso frontal sobre la conducta expansionista de la clase política de Chile, y al hacerlo no me ha asaltado el absurdo prejuicio de que hayan nacido en ese país. Por ejemplo, el expresidente Sebastián Piñera será siempre cuestionado por ser un completo mentiroso al sostener que el triángulo terrestre es chileno cuando sabe perfectamente que es peruano. O al oponernos a que instalen sus empresas dentro de los 50 km de la zona de frontera -también aplica para nuestros demás vecinos- porque la Constitución y su espíritu normativo lo prohíben. Los timoratos de nuestro país evaden a estas firmes posturas nacionales escondiéndose bajo la mesa y tildándolas de antichilenas y, lo que es peor, creyendo que nadie notará sus cobardías solapadas, que son tan peligrosas como la actitud de Vilcatoma, confesa xenófoba y promotora del antichilenismo, tan dañino como el antiperuanismo. En mi columna “El pisco y los complejos de Chile y el Perú” (28.05.17), dije: “… Nada de antichilenismos. A los que lo son los mando lejos…”, porque su febril obsecuencia los lleva a ver, como Vilcatoma, a los 17.5 millones de chilenos como “pobres diablos”.

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