Opinión

LAS REDADAS DE TRUMP

Trump sabe que este tipo de medidas lo empodera ante sus históricos y fieles votantes, que lo llevaron a la Casa Blanca en noviembre de 2016

13 de Julio del 2019 - 07:44 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Los latinos indocumentados en los Estados Unidos de América, comprensiblemente preocupados -son cerca de 10 millones y muchos llevan en el país más de 10 años-, no saldrán a las calles en los próximos días por temor a ser detenidos y enseguida deportados a sus países. La medida ha sido anunciada a los cuatro vientos por el presidente Donald Trump, quien ha dictaminado operaciones policiacas para mañana en diversos lugares -de por lo menos 10 ciudades del país- considerados de alta presencia de ilegales. Se trata de un verdadero drama, ya que muchos llegaron al país de las oportunidades pasando mil peripecias y se encuentran allí establecidos porque decidieron realizar sus vidas sin interés de volver a sus países de origen. Trump sabe que este tipo de medidas lo empodera ante sus históricos y fieles votantes, que lo llevaron a la Casa Blanca en noviembre de 2016, que en buena cuenta son mayoritariamente los gringos pobres y sin grados ni títulos, quienes se han sentido identificados con el presidente neoyorquino, que por sus medidas proteccionistas ha mejorado sus ingresos. Trump sabe también que la medida sigue siendo, en términos de deportaciones, inferior (más de 220,000) a las que llevó adelante su predecesor, Barack Obama (más de 400,000); por lo tanto, incidirá en este tema como en ningún otro porque, desde que anunció en la Florida que postulara a la Presidencia, todo lo que hace no deja de tener como norte ganar créditos para las elecciones de 2020. Los ilegales suelen ser deportados a diferencia de los prontuariados o perseguidos por la justicia de sus países, quienes son expulsados. Entre los primeros, que son gentes trabajadoras y de bien que partieron de sus tierras buscando un nuevo proyecto para sus vidas, y los segundos, que incluso podrían ser hasta legales, hay mucha diferencia. Los gobiernos deben tener muy presente esta diferencia a la hora de realizar los arrestos porque se trata, finalmente, de personas. Los cálculos refieren que podrían ser detenidas y deportadas unas 2000 personas en la megaoperación. En tanto, los últimos reportes prevén para mañana un gran ausentismo laboral, lo que también deberá ser evaluado por las autoridades, pues los latinos comportan un importante sector social que dinamiza la economía estadounidense. 

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