Opinión

Lecciones que nos deja la “no vacancia” (I)

Columna de Rolando Sousa

24 de Diciembre del 2017 - 07:25 Rolando Sousa

El procedimiento de vacancia promovido contra el Presidente no llegó a prosperar. Fue objeto de una insólita votación, por el antidemocrático retiro del pleno de la bancada comunista Nuevo Perú, por una defensa cerrada (teniendo como ariete al cartel mediático) que se centró más en agitar -también antidemocráticamente- un inexistente “golpe de Estado” por parte de FP, pero sobre todo por la existencia en las filas de la bancada mayoritaria de FP de una verdadera “quinta columna”, que hacía imposible toda posibilidad de lograr la vacancia, que estuvo más que justificada por las graves imputaciones debidamente acreditadas que pesaban sobre el Presidente.

Este dramático proceso nos ha dejado muchas lecciones, algunas duras de aceptar, pero que debemos aquilatar para abocarnos al esfuerzo de cerrar la grave fractura político-social que se ha asentado en el Perú. De no ser superadas, corremos el riesgo de ver frustrado el anhelo de alcanzar nuestro desarrollo como sociedad.

El primero es la constatación de que el sentimiento de “anti” no solo ha calado muy hondo en el tejido social, sino que sigue siendo promovido por los medios, no solo los tradicionales, como diarios, revistas y TV, sino también, y muy especialmente, por los medios modernos, como Twitter y Facebook. El “antifujimorismo” se ha tornado en la fuerza motora -quizás la única- que guía las acciones de un sector social. 

Quedó plasmado en la posición asumida por los opositores a la vacancia, quienes al unísono desdeñaron desde el principio toda prueba sobre la inconducta del Presidente. Su bandera fue, qué duda cabe, cerrarle el paso a lo que llamaron, también falsamente, la concentración de poder por parte del fujimorismo. No les importó si con ello abrieron la puerta a que las prácticas corruptas, realizadas por funcionarios públicos, sean en el futuro aceptadas sin cuestionamiento.

tags