Opinión

Letona, Aramayo y la Constitución

​Mucho se ha dicho sobre los peligros del proyecto de ley fujimorista para regular la prensa. Sabemos ya que prohibir que investigados por corrupción se desempeñen en altos cargos de un medio haría posible que el poder de turno se saque del frente a un periodista incómodo con solo una denuncia.

28 de Marzo del 2017 - 07:02 Ariana Lira

Mucho se ha dicho sobre los peligros del proyecto de ley fujimorista para regular la prensa. Sabemos ya que prohibir que investigados por corrupción se desempeñen en altos cargos de un medio haría posible que el poder de turno se saque del frente a un periodista incómodo con solo una denuncia.

Sin embargo, hay una manera más simple de descartar tan absurda propuesta. Y es que el proyecto de ley no resiste el más básico análisis de constitucionalidad.

En primer lugar, la Constitución establece que toda persona tiene el derecho fundamental a “las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita, por cualquier medio de comunicación social, sin previa autorización ni censura ni impedimento algunos”.

Ahora bien, cuando la Constitución dice que toda persona tiene un derecho, esta no se refiere únicamente a personas libres e inocentes: aplica también para aquellas personas condenadas por algún delito.

En segundo lugar, para que un derecho fundamental pueda limitarse por ley, la Constitución debe permitirlo expresamente. Esta posibilidad no se ha previsto para el caso de la libertad de expresión. Pero quizás lo más preocupante está en que esta limitación aplica no solo a condenados, sino también a investigados. Y es que otro de los derechos fundamentales es la presunción de inocencia.

Esto no es mi opinión. Es la más básica teoría constitucional. Y si el nuevo fujimorismo se ha comprometido a jugar bajo las reglas de la democracia, revisar la Constitución antes de soltar propuestas es una buena manera de empezar. 

tags