Opinión

Los efectos del voto irresponsable

COLUMNA: EDITORIAL

17 de Septiembre del 2019 - 07:30 Editorial

Se vienen días muy turbulentos para el Congreso, el cual sin duda se hundirá más en el fango del descrédito y del rechazo ciudadano una vez que se vayan conociendo las identidades de los legisladores y exlegisladores que recibieron dinero de Odebrecht ya sea en momentos en que realizaban campañas electorales o después, lo cual ya tendría olor a coima directa y sin atenuantes.

El impacto de las confesiones de Jorge Barata, el ex hombre fuerte de la mencionada constructora en el Perú, sobre la identidad de los nombres que se esconden tras los “codinomes”, será sin duda demoledor para este Parlamento de mayoría fujimorista que quedará en la historia como uno de los peores que hayamos podido tener en las últimas décadas.

Sin embargo, por más impresentable que sea este Congreso, que de hecho lo es, vivimos en un Estado de Derecho y sometidos a una Constitución que señala que el mandato de sus 130 integrantes es de cinco años contados desde julio del 2016, por lo que debe terminar en el 2021, salvo situaciones previstas en la Carta Magna que hasta el momento no se han dado.

Es necesario hacer docencia para evitar que los peruanos votemos tan mal por presidentes, congresistas y autoridades locales, pues está claro que el Legislativo actual, con sus patéticos personajes, fue libremente elegido por los mismos ciudadanos que hoy piden a gritos que a todos los manden a sus casas por corruptos y sinvergüenzas. ¿Alguien podrá hacer un mea culpa? Respetemos la institucionalidad si queremos ser un país serio.

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